CUADRO DE LA CORONACIÓN DE LA VIRGEN
Anónimo tinerfeño del s. XVIII y de gran calidad, representa a la Santísima Virgen recibiendo la corona de manos de Dios Padre (representado como un hombre anciano, de palo canoso, con tiara triple, dalmática y la bola del mundo) y su Hijo (desnudo, sólo cubierto con un manto rojo). Los tres personajes están sobre una gran nube con forma de triángulo invertido en cuyo vértice aparecen tres cabezas de querubines. Coronando la escena aparece el Espíritu Santo, en forma de paloma, que derrama se gracia sobre María. En la parte baja apreciamos un paisaje sencillo con un árbol y colinas muy alejadas del espectador. El cielo anaranjado recuerda a los fondos dorados de época bizantina.